A través de la danza buscan a los futuros nuevos líderes de Antioquia
La fundación Vive Bailando celebra 8 años de labor en diferentes poblaciones vulnerables del país, e inició la implementación del proyecto ‘Avanzando El Futuro’.
Para casi nadie es un secreto que la danza genera beneficios físicos, sociales, emocionales y cognitivos.
Pero, danzar ha sido también de gran ayuda al desarrollo económico y social de las personas y las comunidades. Un ejemplo claro de esto en el país es el trabajo de Vive Bailado, una organización que genera desarrollo humano por medio del baile, el cuerpo y el movimiento y que tiene a esta práctica como el principal currículum educativo.
La fundación desarrolla módulos de liderazgo y trabajo en equipo muchos de ellos alineados a la prevención de embarazo adolescente, la eliminación de brechas de género y la ruptura de ciclos de pobreza.
Vargas, 32 años, es de profesión consultora financiera. Pero, su pasión es desarrollar proyectos de emprendimiento social que cambian las vidas de los jóvenes. Comenzó a bailar a los 6. Eso fue cuando partió de Colombia a los Estados Unidos. No volvió a visitar el país durante 10 años.
El baile se convirtió en su segunda lengua, desde que no hablaba inglés, y una herramienta de empoderamiento y reconocimiento que le permitió expresar sus sentimientos.
Ahora, en los últimos años, fue nombrada por Forbes como una de las 30 promesas de los negocios y perteneció al top 10 de jóvenes colombianos más influyentes, según Llorente y Cuenca (LLYC).
Vargas se dio cuenta de que, en momentos difíciles, el baile previene los riesgos sociales que afectan a los adolescentes en todos los estratos socio económicos, como las drogas, el alcohol, la depresión e incluso el suicidio. Además, reconoció que el entendimiento del lenguaje corporal podría empoderar a las mujeres y enseñarles a respetar sus cuerpos.
Nuestra misión no es formar bailarines, sino personas con capacidades para tomar mejores decisiones.
Anderson Junior Velandia Tolentino, 19, ha bailado con Vive Bailando desde los 13 años. En una entrevista con EL TIEMPO, dijo: “la danza es el mejor instrumento para solucionar cualquier problema. Solo escuchar un ritmo cambia tu estado de ánimo, relaja la mente y te distrae. Cambia la mala energía de tu cuerpo de la tristeza a la felicidad”.
Vargas agrega que mucha gente considera que la danza es simple entretenimiento, pero es “una herramienta que puede regalarnos mucho más. Un futuro más sostenible. Como dijo Alberto Estébanez, bailarín y coreógrafo español, fue la danza antes que la palabra. Y la danza nace de un confinamiento, de una necesidad del individuo de poder expresarse”.
Para ella, la danza es tan intrínseca a la naturaleza humana y se pregunta: ¿Por qué no la utilizamos más para desarrollar y empoderar a los próximos líderes mundiales?
Durante la pandemia, Vive Bailando fue consciente de la falta de actividad física y de conexión humana.
Por eso, adaptaron su trabajo a la forma virtual y montaron ‘Muévete con la 5’ en la Comuna 5, Castilla, a lado de Coca Cola FEMSA. Así, dieron clases de hip hop, afrobeat y house, entre otras, y entregaron kits para promover los estilos de vida activos y saludables. Impactaron a 100 jóvenes.

